Cachito

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Hay una variante de la muerte zurcida al pie de la infancia, justo al costado del cierre que sella aquella crisálida que nos hace perpetuamente inocentes. Una variante de la justicia que envuelve la albúmina miedosa que embriaga a los niños, provocándoles sueños de varias noches seguidas y risas fuertes como el estruendo de una bomba maligna. Como un costal de harina cerrado con listón, de ese que con un tirón se suelta abriendo la boca del inerte contenedor que acariciado por la gravedad del planeta comienza a balbucear rápidamente las verdades de que esta lleno.


Hay una espina clavada cerca de donde debiera estar el pecho. Una espina que no quiere salir y que lleva días provocándome toda clase de dolores, envuelta en miedos, con puntas resultantes del constante masticar las promesas y los planes; Obstáculo, como todos los de más - invisible- y al mismo tiempo paralizante y desesperado.


¿Es esto una cosecha?


Es esto otra lista en la que guardo los inocentes cachitos de una idea que no se formar (ni tomar).


Es esto una crisálida seca que busco de manera desesperada, queriendo poder vivir de nuevo en ella.


Es esto la imágen de un perro de edad adulta y raza grande queriendo comer del fondo de una lata pequeña.


Es esto quizá una nueva versión de viejos finales que me he cobardemente forzado a dejar abiertos. Es esta espina clavada en mi pecho un cachito de tiempo que no sabe a donde ir.


Nadie, salvo yo, es el único culpable (responsable) de tener tantos sacos de guardad sin cerrar por debajo.


¿Es esto un arregla tu cuarto?


Es esto el contrarreloj mas complejo del mundo. Nadie puede dar cuerda a esta maquina.


A veces yo.

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